Se escucha el silencio, y se ve el viento, alimento mi ego con un bolero, delicado tono y melodioso recuerdo que llegó justo con el piano, con el olor a café, con la salida del sol de los milagros, yo sentado tan temprano como un vago divago en el comedor de mi humilde morada, la que fue tu casa un día, que cubrió tus oscuros cabellos hasta que una cuerda de guitarra blanca sonó tu cana…

Fragmento del poema: Bolero instrumental
Autora: Isamar De León
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