Las palabras establecen un medidor de lo que pensamos. El vocabulario que utilizas dirá más de tus pensamientos, inclusive que lo que estás hablando. Conozcamos el poder que nuestras palabras poseen y cómo es que hemos alojado esos pensamientos en nuestro subconsciente, estableciendo así un patrón de comportamiento ante las decisiones que tomamos respecto al dinero.