Vengo a decirte Adiós,
palabra triste que hace latir al corazón más fuerte,
pero tranquilo estoy,
tú lo quisiste,
aquél amor tan grande ya no existe,
y tú eres culpable de su muerte.

Víctima de mis ondas amarguras,
amé las almas de cariño llenas,
y en medio de mis muchas desventuras,
busqué quién comprendiera mis ternuras…