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Sigue la búsqueda de imágenes originales del Apolo 11

Sigue la búsqueda de imágenes originales del Apolo 11

En la noche del 20 de Julio de 1969, casi todo el mundo en el planeta que tuvo acceso a la TV pudo ver el primer aterrizaje lunar. Lo que los televidentes no sabían es que no estaban viendo las mejores imágenes.

NASA
Fotografía tomada por Neil Armstrong de Buzz Aldrin caminando sobre la Luna.

En realidad, los astronautas enviaron a la Tierra imágenes de alta calidad, las cuales solo fueron vistas por un pequeño numero de personas en tres estaciones rastreadoras.

Esas imágenes originales fueron grabadas y guardadas — en algún lugar. Ahora, un pequeño grupo de retirados, entusiastas del espacio, y empleados de NASA están buscando un aterrizaje lunar que el mundo nunca ha visto.

Houston, La imagen esta degradada.

Uno de ellos es Stan Lebar. En esa histórica noche, él tenía 44 años y estaba sentado dentro del edificio del centro de control de la Misión en Houston. Durante 5 años, su equipo de la Corporación Westinghouse había estado diseñando una cámara de TV que funcionara en el duro ambiente lunar, y él estaba esperando ver si lo habían conseguido.

Westinghouse
Stan LeBar prepara las cámaras de superficie lunar para el Apollo a punto de ser entregadas a Houston en 1969. La película captada por esas cámaras permitió a la gente ser testigo del primer aterrizaje lunar.

Cuando el módulo lunar tocó tierra en el Mar de la Tranquilidad, Neil Armstrong envió el siguiente mensaje “ Houston, ah… desde la Base Tranquilidad, el Águila ha aterrizado”. Momentos después, desde Control de Misión pidieron a Buzz Aldrin que encendiera la cámara: “Buzz, desde Houston, comprueba la radio y verifica los cortacircuitos de la TV”.

Mientras la cámara se encendía, Lebar y sus colegas en el laboratorio de la TV recibían la señal. Era solo una línea en la pantalla, pero eso significaba que la cámara funcionaba.

“Fue cuando abrimos las botellas de champaña ” recuerda.
Al tiempo que las primeras imágenes aparecían en las pantallas de la sala de control de la misión en Houston, los directores de vuelo estaban entusiasmados. Pero, según recuerda Lebar, en el laboratorio de la TV el ánimo había cambiado.

NASA
Una de las cámaras de superficie lunar del Apollo ha permanecido en la Luna desde el aterrizaje de 1969.
“Lo que nos preocupó es que al ver las imágenes, supimos que algo había ido mal” recuerda LeBar.

Había cuatrocientos millones de personas observando, la imagen era realmente extraordinaria, eran, después de todo, imágenes en vivo desde la Luna, a 386,243 Km. de distancia. Pero se hacía difícil distinguir qué era qué en esa oscura y borrosa escena. Las piernas de los astronautas resultaban fantasmales en el momento que descendían de la escalerilla.

“Y seguían diciendo, “esto es fantástico!”, recuerda LeBar. “ Y la verdad era, que se habían degradado a algo realmente horrible”

Convertir los originales

Nell Boyce, NPR
Richard Nafzger muestra las únicas maquinas capaces de reproducir las cintas perdidas.

Las imágenes se iban degradando porque la cámara lunar estaba grabando en un formato incompatible con las emisiones de la televisión comercial. Por lo tanto, las imágenes tenían que ser convertidas al formato adecuado.

Y así es como funcionaba: La cámara lunar enviaba las imágenes a tres estacionas rastreadoras: Goldstone en California, y Honeysuck Creek y Parkes en Australia. En estas estaciones, las imágenes filmadas se pasaban por un monitor.

Para convertir los originales, los ingenieros simplemente tomaron la cámara de una televisión comercial y la dirigieron hacia esos monitores. La imagen resultante es la que se envió a Houston y al mundo.

“Y por supuesto, si apuntas una cámara a una pantalla, esa no es la mejor manera de obtener una buena imagen” dice Richard Nafzger, un especialista de TV del Centro de vuelo Goddard Space Center que la NASA tiene en Maryland. Él trabajó con el programa de TV del Apollo, y dice que esa conversión fue lo mejor que se pudo hacer en aquella época.

“Estamos hablando de 1969. En el mundo digital de hoy en día, es una reliquia. Pero, es lo que era” dice Nafzger.

Aquellas imágenes lunares originales se grabaron – en carretes de cinta magnética de 35 cm. junto con los datos telemétricos. Allá por 1970, esas cintas habían sido transportadas y guardadas en una instalación gubernamental conocida como el Centro Nacional de Registros en Suitland, Maryland. Poco después de eso, los registros prueban que la NASA trasladó las cintas al centro Goddard para “una retención permanente”.

Una carrera contra el tiempo

Adelantémonos a abril de 2002. Alguien que había trabajado en una de las estaciones rastreadoras en Australia encuentra una cinta en su garaje. Piensa que es una copia que él mismo había hecho de la original de alta calidad. Esta cinta se envía al Edificio 25 del Centro de Vuelo Goddard, que alberga el Laboratorio de Evaluación de Datos. Este laboratorio está lleno de armarios azules que contienen maquinas reproductoras de hace 40 años.

“Este es un equipo que procesaría cualquier cinta original que encontráramos” dice Nafzger, que añade que este laboratorio es el único lugar que queda que puede reproducir cintas de la NASA de la era Apollo.

Pero resultó que, la cinta Australiana no era la del paseo lunar; sino una simulación de 1967. Eso hizo que Nafzger y otros se interesaran por buscar los originales.

Desafortunadamente, nadie ha podido hasta ahora. Nada sugiere que las cintas fueran trasladadas a Goddard o destruidas. Ni tan solo existe un registro de donde exactamente se supone que están.

El Laboratorio de Evaluación de datos se cerrará definitivamente en octubre. Pero Nafzger planea salvar algunas de esas maquinas, en caso de que aparezcan las cintas. Él y LeBar continúan hablando con esos retirados, buscando entre viejos documentos y esperando la llamada de alguien con una pista.

“Una de las razones por las que estamos luchando tan duro es porque el tiempo juega en nuestra contra” dice LeBar.

Las cintas seguirán degradándose con el tiempo, y la gente que trabajó en la misión Apollo no se hacen más jóvenes precisamente. LeBar tiene 81 años.

En retrospectiva dice, que aquellas borrosas imágenes que se emitieron por TV fueron excitantes. Su extraña calidad sólo remarcó que aquel fue un acontecimiento sobrenatural.

“Walter Cronkite dice, sabes, fue como ver un fantasma. Era realmente lo que debería haber sido”. Lebar añade “Si hubiéramos visto una resolución de máxima calidad como en la televisión estándar, nadie hubiera pensado que era tan magnífico”

Aun hoy, LeBar estaría encantado de ver las imágenes originales.

Y se pregunta “¿Qué es lo que le proporcionamos a la posteridad, cuando sabemos que ha existido algo mejor?

Al menos, todo el mundo sabe dónde esta la cámara: Los astronautas la cambiaron por rocas lunares. LeBar dice que está todavía allá arriba, en el polvoriento Mar de la Tranquilidad.

“Y la gente se pregunta, y si la bajan, funcionaría? “se rie. Mi respuesta es : “por supuesto, ¿por que no? Es puro optimismo.

Ese optimismo es lo que le da la certeza de que de alguna manera, en algún lugar, encontrarán las cintas perdidas del Apollo 11.

Fuente: npr.org
Fuente imagenes: npr.org
Traducido por: Juan Luis García para: astroseti.org

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Algo de programación en Access, diseño web y principalmente electrónica.

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2 Responses

  1. ALEX PEÑALOZA dice:

    MUY INTERESANTE EL ARTICULO, Y PENSAR QUE TODAVIA HAY PERSONAS QUE NO CREEN QUE DIOS LE HA DADO INTELIGENCIA Y RECURSOS AL HOMBRE PARA IR MAS ALLA.

  2. Renato Leal dice:

    excelente , la máxima expresión del hombre en cuanto a romper paradigmas

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